domingo, 30 de marzo de 2014

Gente que mola. Benja Harney.

A lo largo de estos años diseñando aparatos de papel me he encontrado un montón de autores que hacen magia con este soporte. Ingenieros estrella como David Carter o Robert Sabuda llevan 20 años dando forma al mundo del libro pop-up, profesionales del diseño como Lo Siento lo han empleado como imagen en carteles, packagings y portadas de revista.

Uno de mis artistas favoritos trabaja a medio camino entre unos y otros, con piezas que no pertenecen al mundo editorial, pero que están hechas para contemplarse en vivo. Se trata del australiano Benja Harney.


Benja esculpe con papel. Este ingeniero autodidacta experimenta con los pop-ups y los papercrafts desde hace 10, 15 años, y los ha colocado en exposiciones, como fondo de desfiles, o en los escaparates de tiendas de lujo.





Los trabajos que produce en su estudio de Sidney son bellos y precisos. Según los define él, "obras de amor". A día de hoy no ha puesto libros en las librerías, centrándose en trabajos puntuales para prensa, punto de venta y publicidad. 



Podéis ver más trabajos suyos en su web, Paperform, que está más cerca que Sidney. Os dejo con el vídeo que le hicieron los chicos de Object: Australia hace unos años. ¡Hasta la próxima entrada!


domingo, 2 de marzo de 2014

Libroreview. Océano, de Anouck Boisrobert y Louis Rigaud.

Estas navidades llegó a mis manos una pequeña joya de los libros pop-up. Ya es hora de que le dedique unas palabras. Se trata de Océano, ilustrado por Anouck Boisrobert e ingeniado por Louis Rigaud.






Foto: Helium.

Océano narra el viaje un barco del mismo nombre a través de los mares, desde su salida en un puerto lleno de naves de pesca hasta su llegada a aguas tropicales. La ilustración de Boisrobert siempre deja sitio para el casco rojo de este velero entre los elementos de la escena.

Foto: jackiemagpie.

Es un libro pop-up sencillo, que apenas emplea dos técnicas distintas para construir todos sus desplegables, y sin embargo con esas dos técnicas hace maravillas como esta.

Foto: Helium.

Océano no es una catedral como los alardes técnicos de Sabuda y de Reinhart (que, como tal, son asombrosos). Océano es un bombón. La gracia de este libro, como el que hicieron antes, está en el ritmo que tiene página a página y en el movimiento de cada ilustración al abrir el libro.

Cada imagen de este pop-up es un chapuzón lleno de detalles, e invita a pasear la vista buscando escenas ocultas.


Foto: jackiemagpie.

Océano me ha enamorado desde el primer al último desplegable. No tiene mucho que enseñar sobre ingeniería del papel, pero muchísimo sobre cómo contar una historia. Os lo dejo en vídeo. ¡Hasta la próxima entrada!

martes, 18 de febrero de 2014

Papertoy: La Máquina de CREARRRR

Para ser un blog de papeles cortados a Carbonara le faltan cosas gratis. Voy a intentar remediar tan triste situación subiendo de tanto en tanto modelos originales de pop-up y de papercraft para imprimir y montar.


¡Hola, mundo!


Hace un tiempo compartía este recortable con ilusión óptica, en otra entrada regalaba las plantillas para hacer un hipopótamo y un oso de papel, y años atrás incluso puse un christmas molón (que no montó ni Cristo, por otra parte).

Esta semana os traigo un papertoy que os va a solucionar la vida si trabajáis en publicidad, diseño, o cualquier chorrada de esas de hacer monigotes. Hoy, aquí, gratis, os presento ¡el Campañator 3000! (aplausos)




El Campañator 3000 (aplausos) es el dispositivo que llevamos usando en La Calle es Tuya desde hace dos años y medio para idear las campañas y diseñar los logotipos de nuestros clientes.

El funcionamiento es muy sencillo: se introducen en el rodillo principal las características de la campaña, se afina bien con los medidores de debajo, se pone el presupuesto y ¡voilá!, un giro a la palanca, y campaña hecha.

El original es más grande.


¿Quieres ganarte la vida como publicitario? ¿Hacer campañas de éxito? ¿Escribir libros explicando a la gente que tú molas y ellos no? Descarga la plantilla del Campañator 3000 (aplausos), imprímela sobre un folio medio recio y móntalo según las instrucciones.




Si ya has montado tu Campañator 3000 (aplausos) y tienes una mansión y un perro de raza comparte aquí tus historias de éxito para inspirar a los demás perdedores jóvenes emprendedores.

¡Hasta la próxima entrada! (más aplausos)

miércoles, 12 de febrero de 2014

Helvetica y los bucles en el tiempo

Helvetica es un documental dirigido por Gary Hustwit acerca de la segunda tipografía que más ves sobre la faz de la tierra. El filme lleva rondando mi lista de pendientes desde que se estrenó en 2007 para delicia de diseñadores y fans de la letra impresa. Este es el trailer:


Es un buen documental; Hustwit llama a las puertas de algunos de los diseñadores gráficos más importantes del último cuarto de siglo para que aporten historias, recuerdos o, al menos, un punto de vista. Es una forma muy eficaz de escuchar en poco tiempo a gigantes como Paula Scher o David Carson contar batallitas sobre el diseño de las últimas décadas.

Hay dos anécdotas sobre Helvetica que llaman la atención.


1. Dos maneras de ver la tipografía.

Las opiniones de unos y otros respecto a esta familia de tipografías está muy polarizada. Diseñadores de antaño como Massimo Vignelli, como tantos grafistas de hoy día, tienen la helvetica en un altar. No hay nada que añadir, no hay nada que quitar. Helvetica es el súmmum de la comunicación, porque transmite sin interferencias lo que el texto quiere decir.

Además, es que queda tan bien...

La otra mitad de los entrevistados del documental resoplan cuando se les pide opinión. La fuente, dicen, es neutra. Como tal, no transmite nada. Helvetica es una elección por defecto, una apuesta segura, nutritiva pero sin sabor.

Dicen que si hablas y nadie se ofende es que no has dicho nada en absoluto, que si una fuente se puede emplear igual para anunciar Cocacola y a Wagner es que esa tipografía es un rollo y no aporta al mensaje que estás intentando comunicar.

Yo me quedo más con este segundo grupo. Dicen más tacos.

¿Pero qué mierda es esto? - Erik Spiekermann



3. La teoría de los 30 años.

Hay un momento concreto de la película que es muy clarificador. Uno de los jóvenes diseñadores gráficos entrevistados habla de sus referencias, de cómo los embalajes y carteles que veía de niño son los que han dado forma a su lenguaje visual.

Ahora compatibles con iOS 7

Este detalle trae de vuelta a una tendencia estilística muy evidente que ha tenido lugar en los últimos cinco o seis años. Parece que estamos, poco a poco, saliendo de un revival estético de los 80 en películas, diseño gráfico, moda, música... ¿qué nos espera ahora? Posiblemente un revival de los 90.

La teoría de los 30 años es la siguiente: el punto fuerte de diseño y de consumo en el mundo occidental está entre los 25 y los 35 años. Los treintañeros tienen más dinero que los adolescentes y se lo gastan en más chorradas que los cuarentones. Esto cuenta también para producción: con 30 años es más posible que estés en un trabajo de diseño decente que con 30, y más probable que estés experimentando en diseño que con 40.

Así que hay un mercado en el que el segmento más grande y jugoso de compradores y el más activo de productores ronda los 30 años. ¿Y cuándo tuvo esta gente su infancia?

En los años 80.

Cuando todos esos treintañeros crezcan les seguirán los que tuvieron su infancia en los 90, luego en los 2000 y contando, en un refrito infinito con tres décadas de desfase.

El backstreet yonqui inventando la duckface.

La única pregunta es, ¿volverán los petos? ¿volverá el Street Fighter II?

Dios todopoderoso, ¿volverá el Club Megatrix?