sábado 6 de marzo de 2010

5 años

Esta entrada no va de diseño.

Tampoco va de trabajo, eso sí que es una novedad últimamente. No va, hasta cierto punto, de proyectos futuros, de viajes, de vídeos chorras o de música. Esta entrada va de algo que pasó hace ya 5 años, y que lleva pasando desde entonces. Algo leí una vez sobre mil palabras, así que:

Pincha en la imagen para ver la versión completa.

Te quiero, Irene. Te quiero cada vez más, y me sientas cada vez mejor. Que sean los primeros 5 años de muchos más.

domingo 28 de febrero de 2010

Back in business

Esta entrada tiene banda sonora:


¡Buenos días! Hoy termina el mes de triple trabajo que anunciaba en la pasada entrada. Ha sido bastante manifiesto, y el trabajo me ha dejado bastante quemado (mañanas y tardes desaparecidas, fines de semana no tan recuperadores), pero en general ha sido una cosa positiva. El trabajo como diseñador de interfaces con Droiders pasa a una nueva fase: de contratantes a clientes. Hasta que esté claro qué camino va a tomar esta gente los sigo teniendo más o menos a mano y desarrollando cositas para iPhone y Android. De hecho, de fábula me está viniendo, porque mientras tanto tengo ocasión de trastear con algunos móviles interesantes y de ir aprendiendo más cosas sobre el trato con apps táctiles.

Aparte, últimamente tengo la impresión de estar encontrando gente apañada por el mundo. Visitas por casa, conocidos de la red, emprendecosas y músicos. O es un poco una racha afortunada o estoy metiéndome en círculos interesantes ¡tanto querer conocer cosas, me estaba perdiendo a la gente! Quiero ver qué partido le saco a todos estos encuentros, qué me enseñan las caras nuevas, y ver también qué me cuentan las caras viejas que tengo algo perdidas de vista.

¡Me quedan dos meses de agencia! Sigo siendo freelance a media jornada (o las 19 horas diarias que el trabajo en estudio me deja) y la búsqueda de posibles clientes no termina, por la cuenta que me trae. Hay un par de posibles proyectos delante que suenan bien, algunos concursos, ¡y el curso de pop-ups, en mayo! Después del mes de vueltas que llevo tendría que estar hecho un trapo, pero este domingo me coge optimista. Será la música.

Con música cierro: anoche me metí a un concierto de esta chica, que entonces estaba faringitosa y afónica, y aun así se comió la sala. Alondra Bentley, cantando "I Feel Alive"

domingo 7 de febrero de 2010

Hola, Android.

Ya estoy dentro. La primera semana, la de contacto, terminó sin incidentes, y parece que esto de pensar en uso y en interfaz funciona. Ahora me tocaría pasar de la cuchara de palo y empezar a aplicarle el cuento a mi propia web, pero ahora mismo me cuesta dedicar muchos ciclos a la automejora personal.

¡Estoy aprendiendo cosas! Sobre todo estoy familiarizándome con una forma distinta de interacción. No había tenido demasiada ocasión de trastear cara a cara con dispositivos táctiles aparte de la DS antiquísima a la que eché mano este verano, y que me ha servido de cuaderno de pintura más que de consola de videojuegos. Ahora, empleando un HTC Dream que también ha vivido tiempos mejores, estoy comenzando a cogerle el tranquillo a Android.

"Cogerle el tranquillo" en este caso no es ni aprender a desarrollar ni a diseñar para esta plataforma, es aprender a usarla. Afortunadamente ese es el paso principal a la hora de hacer todo lo demás: el diseño de uso e interfaz va exactamente de eso, de saber darle a la gente lo que quiere sin hacerle pensar en cómo. Bien cierto es que la facilidad de uso no es tan extrema como con las virguerías de Apple (un único botón en iPhone y derivados frente a 5 de los terminales Android), pero hay un lenguaje visual común entre aplicaciones al que se le puede sacar partido. ¡Aún mejor! Buena parte de las aplicaciones son código abierto, y lo que aprende un desarrollador lo aprenden todos.

Después de estas primeras semanas de follones ultraveloces antes de la Mobile World Congress de Barcelona vendrá la parte más interesante del trabajo: montar cosas desde 0, mano a mano con los programadores, para hacer aplicaciones que sean útiles, que sean fáciles y que sean agradables a la vista.

¡Esto pinta bien! Nos vemos en la próxima entrada.

domingo 31 de enero de 2010

La calma antes de la tempestad.

No es un secreto que en este momento mantengo dos trabajos, uno por cuenta ajena y otro por cuenta propia. Ahora mismo, a efectos de Seguridad Social, soy dos personas.

Ahora voy a ser tres, al menos temporalmente.

Este próximo mes entro a trabajar con la gente de Droiders, un equipo de desarrolladores de aplicaciones móviles especializado (como puede adivinarse) en Android. Son media docena larga de informáticos con mucho entusiasmo y un hueco en el CEEIM, abriendo caminos en un mundo que cada vez pinta mejor, el de la computación móvil.

Hablando de eso, vamos a hacer cómputo: mis mañanas están vendidas a Portavoz haciendo diseño para imprenta, y mis tardes van a Droiders montando interfaces e ideando aplicaciones nuevas. 8 santas horas diarias. Si le unimos la ida y vuelta al centro y el paseo que tiene irse a Espinardo, que puede tomar como tres cuartos de hora en el bus de la universidad, se suben hasta las 10. Pingamos que intento dormir 8 horas diarias (bendita inocencia) eso me deja el día despierto y libre en 6. Y me importa poco.

Porque tengo intención de pasármelo bien diseñando con esta gente, que para eso elegí esta profesión. Pasad un gran domingo y coged la semana con fuerza. Nos vemos en la próxima entrada. Os dejo con Raul Midón, que no ha visto en su vida la guitarra que toca, y tampoco le importa demasiado: