martes, 3 de febrero de 2009

La palabra escrita.

Mi madre me contó hace unos meses algo muy peculiar que pasó bastantes años atrás. Estarían los 90 recién entrados cuando en la guardería nos empezaban a enseñar a escribir, y yo volvía a casa con la carpeta llena de papeles con la letra "a" la "g" y demás caracteres. Por las tardes explotaba este recién obtenido talento escribiendo cualquier bizarrez que me pasara por la cabeza mientras mi hermano David jugueteaba por mi alrededor o me daba mordiscos.

Al parecer, poco después, mi hermano sufrió un cambio de tendencia artística: lo que antes fueron formas y figuras abstractas que él defendía vehementemente como un sol, una casa y un perro, ahora eran garabatos horizontales que se seguían paralelos por el papel. Mi madre tardó poco en atar cabos, poniendo juntos los nuevos experimentos de David y mis escritos tempranos: las líneas quebradas de mi hermano eran palabras, o al menos para él lo eran; había entendido que en esos garabatos sinuosos que yo ponía en mi carpeta había algo importante, y quería repetirlo él también.

Y así es, dejando de lado soles, casas y perros, como mi hermano empezó a escribir. Feliz 20 cumpleaños, David.

2 comentarios:

Raquel dijo...

:) QUé bonito. Mi hermano aprendió a leer y escribir a la vez que yo (por puro celo, todo hay que decirlo)

Ese oscuro objeto de deseo . dijo...

Yo es que soy hija unica , pero he tenido primos hermanos muy cabrones....

Hola ....
He estado convaleciente de echo ... Te percataras mas tarde de que , por desgracia , desgraciada no estoy en el carnaval....

Un abrazo....

La de la peluca afro.


http://wenyumamascry.blogspot.com/



http://asociaciondegilipollasunidos.blogspot.com/


No me preguntes por favor por los nombres ... los caguè mas que los ideé.