viernes, 20 de marzo de 2009

Fin (de la primera parte)


He terminado la carrera. El mañana más se me ha hecho tarde, habida cuenta que ahora mismo son las 12 y 10 de la noche (no sé qué hora será cuando termine la entrada) podría decir que muy tarde. Y no me importa demasiado.

Porque he terminado la carrera.

Entregué el proyecto el viernes pasado, hace ahora una semana y un puñado largo de horas. Lo entregué con falta de sueño, con un cabreo importante hacia mi impresora (que se decidió demasiado buena para imprimir mi memoria de proyecto) y con los ojos colgando de los nervios como dos péndulos gelatinosos. Qué asco, por dios. Borrad eso último.

El encuadernador, Carlos Lencina, hizo un buen trabajo metiendo entre tapas todos los despliegues que mis niños tailandeses, Jandro, Raquel e Irene, habían cortado diligentemente el fin de semana anterior. El libro quedó muy bien a excepción de las primeras páginas (que quedaron demasiado juntas arruinando el primer despliegue, tampoco era uno importante); la memoria, impresa por Jan en el trabajo tras tener que pelear con las dos impresoras láser de su planta, llegó a tiempo. Todo en el último momento por cuestiones técnicas, pero todo a su hora.

El pasado lunes 16 fue la deliberación, el martes 17 las diez primeras exposiciones, y el miércoles 18 las siete restantes. Lo bueno de exponer el segundo día es que puedes analizar los pros y contras de los que te preceden y preparar tu discurso en consecuencia. Un golpe de suerte que me ha venido realmente bien. Antes de levantarme y ponerme ante el ordenador estaba histérico, como lo estaría después al volverme a sentar.

Pero la exposición salió a pedir de boca, pude enseñar el libro a través de la webcam del ordenador en que cargábamos las diapositivas, y el discurso fue claro y fluído. Preguntas técnicas del tribunal al final, ¿dónde demonios se habrá metido mi tutor? ¿por qué se ha perdido esto?, ovación general, cruce de dedos. Ha gustado al público, ¿qué saldrá a puerta cerrada?

Salió un 9'30 en planteamiento del proyecto, un 9'30 en la memoria y un 9'50 en la exposición. Igual ese medio punto fue por pasarme de tiempo, la media final ha sido un 9'37 (hablar en público es lo que menos puntúa). Hay quien me sugiere que reclame, que después de que un proyecto del año anterior sacara un triple 10 con un trabajo más simple y un discurso mucho menos logrado no es justo. No me importan esas décimas, reclamar por algo así sólo me iba a perjudicar. Además, da un poco igual,

Porque he terminado la carrera, porque aunque llevaba un tiempo siendo diseñador gráfico, ahora lo soy con todas las letras, y porque ahora toca la parte de "futuro profesional", y eso puede molar muchísimo.

Gracias a todos los que estuvieran en el salón de actos aquella mañana. Ánimo a todos los que han salido conmigo de la escuela de artes con un título bajo el brazo, y especialmente a aquellos que han sufrido en sus carnes el extraño juicio de la rama "profesional" del tribunal. Un abrazo a todo el mundo, nos vemos por aquí.

P.S. Podéis ver las fotos del libro aquí, en este álbum de flickr. Como para poderme quedar el ejemplar de libro tengo que documentarlo al detalle para la escuela, colgaré también algún vídeo en cuanto lo tenga. Los que queráis ver el original tendréis que pasaros por casa.

1 comentario:

violetillarieperlas dijo...

Que chulo que chulo que chulo parece a traves de la pantalla, a ver si algun dia puedo verlo en directo.