lunes, 30 de noviembre de 2009

The Aftermath

Mucho tiempo tras la última entrada, como suele. En el post anterior anunciaba tarjetas de navidad, el curso de desplegables, la entrada a Portavoz y que me iba al cine. Estudiemos el resultado de estas predicciones:

Efectivamente me fui al cine. "El Imaginario del Dr. Parnassus" es una ida de cabeza de un calibre importante, tiene efectos especiales chulos, tiene a muchos actores que me caen más o menos bien, y tiene a Tom Waits haciendo del diablo. Vale la pena verla en el cine, pero a estas alturas dudo que la proyecten en ningún sitio, así que a esperar al duvedé.

Las tarjetas de navidad no fueron tales, los dos trabajos en ciernes terminaron echándose atrás por razones de presupuesto. Unos se dejaron el dinero en remozar su página, otros en problemas informáticos. Moraleja: el desarrollo de web mata los proyectos de ingeniería del papel. Algo frustrante, en efecto, pero la vida sigue.

Y la vida sigue razonablemente bien, además: el curso de desplegables, que comenzó el día 10 y ha estado ocupando mis tardes durante los martes, miércoles y jueves, ha sido un éxito, al menos en una escala razonable. Desde luego ha sido suficiente como para que el Centro Cultural Puertas de Castilla baraje su repetición durante el próximo cuatrimestre, pero no hay nada fijo aún. No me quedan más dedos que cruzar.

¿Y cómo ha sido? ¿cómo ha sido? Todavía no puedo dar la impresión completa, porque me falta recoger lo que tendrá que ser el cúlmen del taller: ejercicios a gran escala (sobre un 100x70 doblado por el centro) que a estas alturas mis alumn@s deben estar terminando. Lo que sí puedo es hablar de las clases: ¡sorprendentemente gratas! Si bien es cierto que en ocasiones he vuelto agotado, a veces casi hastiado, cuando se ha atascado la explicación de alguno de los temas, no es algo de lo que deba culpar a los asistentes; es una novatada que tenía que pagar habida cuenta que no he impartido clases de nada durante tanto tiempo. Pero por lo general las alumnas y alumnos que sobrevivieron a la masacre del primer fin de semana (donde pasamos de 16 alumnos a 9) han sido muy dedicados, han producido pop-ups de un nivel envidiable y, en contadas ocasiones, han superado el temario que se ha impartido con usos muy interesantes de las técnicas que estuve intentando enseñar.

Aún queda, como he dicho, recoger los ejercicios finales de esos 9, cuando están listos pasarán a exponerse en el centro cultural durante un tiempo. Tened por seguro que avisaré cuando eso pase. Lo malo es que apenas tengo testimonio gráfico de las clases en sí, sólo un par de fotos de móvil de los primeros desplegables de fin de semana que no hacen justicia al trabajo de sus autoras, espero poder compensar con la exposición.

¡Uf! Una entrada demasiado larga. Enhorabuena a los que hayan llegado hasta aquí (daos un aplauso en los comentarios), disfrutad de la semana y nos vemos en el próximo post.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Una hora menos.

No, ni estoy en las canarias ni en Portugal. Sólo es una hora menos porque ya estamos a unas alturas del año, y se supone que ahorramos energía si durante un tiempo estamos poniendo en hora los relojes (igual es la energía que no gastamos ese rato).

Medio mes después de la última entrada, ¿qué ha cambiado? Aparte de la fecha en la cabecera del post, un dato relevante:

Tengo trabajo.

Bueno, no es que antes estuviera en el paro: "tengo trabajo" quiere decir que es por cuenta ajena, además de la propia. Desde hace una semana estoy trabajando en prácticas en Portavoz, la agencia de publicidad con más volumen de Murcia. Ocupo una "plaza de refresco", que se supone está dedicada a albergar graduados recientes para que éstos traigan ideas nuevas al estudio. Por ahora la ratio de ideas nuevas que he podido aportar ha sido más bien escasa, pero algunos proyectos que vienen se presentan más interesantes.

Otra novedad tendría que ser la flamante inauguración de la nueva sede de Matiz, cuyas fotos podréis admirar aquí en Facebook (galería pública, no necesitáis cuenta). Igual no fuimos tantos como querríamos, y tengo que mejorar el poder de convocatoria de mis tarjetas desplegables, pero lo pasamos bien y escuchamos historias de miedo sobre el vocalista de los Mayhem. Hubo vino, zumo de naranja, zarangollo y tarta de chuches, decoración por cuenta de un servidor y los misteriosos pasillos del Lidl, y música rara del Spotify. De hecho, aquellos que uséis tan estupendo programa podéis encontrar la lista aquí.

¡Dinos más! ¿qué nos depara el futuro? os preguntaréis (más bien no, supongo). El futuro nos depara tarjetas de Navidad para varios clientes, un curso que empieza el próximo martes 10 y para el que estoy preparando una presentación que proyectar y unos cuantos temas que den para desplegables chulos (o para desplegables chulísimos y enormes, según el ejercicio) y, más pronto que tarde espero, El Imaginarium del Dr. Parnassus, que tengo ganas de cine y Terry Gilliam tiene poco margen de error. Os dejo el trailer para darle algo de sabor al post.



A los pocos que quedéis ahí, un abrazo general y hasta la próxima.