domingo, 30 de mayo de 2010

Poco a poco


Se acaba mayo, se acaban algunas historias, empiezan otras nuevas.

Sobre todo, terminó la segunda edición del curso de Pop Ups del Puertas de Castilla. No tengo má que elogios para los alumnos que han participado en esta edición. Estudiantes de diseño, profesores de instituto, publicistas, arquitectos, o gente que simplemente quería hacer algo chulo entre papeles, o pasar un buen rato (a veces un rato demasiado largo) aprendiendo y creando desplegables. Gente participativa, amable, despierta... tanto es así que el temario original del curso no tardó en quedárseme corto, y he tenido que ampliar la programación para cubrir las horas programadas y el ímpetu del grupo.

El problema del absentismo tomó un cariz bien distinto al que suele. Si normalmente el primer fin de semana "siega" a la mitad de casi cualquier grupo, aquí la sangría se produjo tras la primera noche. El segundo día de clase sólo la mitad de los 20 matriculados se presentó. Esa mitad atendería al resto de las clases prácticamente sin falta (y avisando de antemano cuando no podrían venir). El reducido número final de alumnos ha permitido dar clases mucho más ágiles, enseñando los ejemplos cara a cara, haciendo montajes delante de todos los asistentes y atendiendo las dudas con más comodidad.

Las lecciones se han ido sucediendo sin complicaciones, el material estaba mejor presentado y no dio los problemas de la primera edición. Además me ha dado tiempo a aprender un par de trucos nuevos para enseñar a construir los desplegables de forma clara, y de darme cuenta de que un curso de pop-ups no es exactamente vital en el día a día de los participantes, y que para funcionar tiene que ser más gratificante que quedarse en casa echando la siesta. Hay a quien tengo que dar gracias por eso, ya saben ellos dos quienes son.

Resumiendo: ha salido un curso más relajado, más eficaz y más divertido. He tenido unos alumnos que ni me merezco y estoy ansioso por impartir una tercera edición. Además, si hay suerte, tendré ocasión de montar algunos talleres más relacionados con el tema. Crucemos dedos.

También hay historias que empiezan, y que no son necesariamente el mes de junio. Proyectos nuevos con compañeros antiguos, tratos con gente más grande y más lista que yo. Muchas ganas, muchas ideas.

Pocos medios, quizá, pero importa poco. Hasta la próxima entrada.

martes, 4 de mayo de 2010

04-05-10



Si no puede ser bueno, que sea ALUCINANTE.

El mundo no tiene suficientes tiburones a reacción.

sábado, 1 de mayo de 2010

01-05-10


La tipografía es una forma visual de representar una voz, un carácter, y su selección debería ser tan cuidadosa como la de elegir a un actor para interpretar a un personaje. Conjugar la historia de una tipo con la del texto que muestra tiene un encanto casi romántico, de fantasmas prestando su voz a palabras nuevas. Es un tema más que digno de estudio, que habla junto a la historia del arte de toda una visión cambiante del mundo por parte de un montón de artesanos a medio olvidar. Qué bien estaría una exposición así.